PARA SER MEJOR JUGADOR 2
La primera regla está clara, te tiene que gustar el mus y disfrutar jugándolo.
Conozco algunas personas que no juegan por una motivación personal. Esposas que juegan por acompañar a su marido en actividades de ocio, mucha gente que en su círculo de amigos, su peña, su facultado su localidad se practica como opción de ocio principal el mus y por no sentirse apartado juegan habituálmente sin gustarle realmente, e incluso, cuando en una familia con tradición de buenos jugadores de mus hay un componente de la familia que se ve forzado por la situación a practicar, y hacerlo bien, un juego que no le satisface plenamente. Desde ya, si no te gusta no pierdas un tiempo que podrías aprovechar para cualquier otra afición.
Si te gusta el mus, la segunda condición es indispensable. Unas partidas te satisfacen más que otras, independientemente del resultado, pero con carácter general debes ser un jugador que disfrute llevando a cabo sus estrategias, revocando, faroleando, ocultando su jugada, y de todos los trucos y mentiras que permite este juego.
Con ánimo de ganar, pero siempre dispuesto a perder. Los nervios atenazan a algunos jugadores que juegan con una tensión desmesurada que no les deja pasar señas o pasan una seña incorrecta, que les cohibe de cortar el mus con una jugada medianamente buena y les produce imprecisiones que pueden ser decisivas. Así el talento nunca saldrá a relucir.
Es necesaria cierta tensión pero sin miedo a perder e indispensable disfrutar jugando para no olvidar el gusto por el mus a la larga por no resultar satisfactorio.
