LOS TORNEOS DE HOY EN DÍA
NUESTROS TORNEOS Es un momento de reencuentro agradable entre los que lo practicamos en un área geográfica más o menos cercana y donde todos intentan hacer el mejor papel posible. Normalmente la propia dinámica del torneo te lleva a ir mejorándolo. Se procura que la organización funcione cada vez mejor y que los premios sean más atractivos. Pero esta dinámica de crecimiento puede conducir a puertos no deseados. Si los problemas son de tipo organizativo es cuestión de dotarse de un mejor equipo. Si los problemas son de otra índole hay que estudiarlos cuidadosamente y resolverlos. Al carecer el mus de ningún organismo estatal que reglamente y regule esta actividad, para unos deportiva, para otros cultural, o para otros simplemente un juego, se hace muy difícil establecer algún tipo de parámetro que pueda validarse como correcto o interpretarse simplemente como capricho. Uno de los problemas que puede surgir es cuando los torneos, en aras de hacerlos más atractivos, ofrecen premios de elevada cuantía. Todos sabemos que el mus que se practica en los torneos tiene unas características un poco distintas de la partida entre amigos. Es un mus de competición donde lo que prima no solo es ganar, sino ganar el atractivo premio. No debe sorprendernos que algunos quieran utilizar medios no convencionales para obtener esos premios. Creemos que son pocos los jugadores que serian capaces de romper el juego limpio que debe imperar en toda competición, pero pecaríamos de ingenuos si pensáramos que ese problema no existe. La cuestión es como detectar o demostrar cuándo un jugador no se comporta legalmente. No hace mucho mantuvimos una reunión con D. Nuestros torneos no son especialmente atractivos en cuanto al nivel del primer premio, aunque este año estemos cerca de los 10.000 € en premios totales. Tampoco deseamos incrementarlos mucho más. Sabemos los problemas que conllevan. Hemos tenido en más de una ocasión que denegar la inscripción a algunos jugadores. Recordamos la de un afamado jugador que sin ir mas lejos recientemente ha ganado un torneo con un primer premio de 14.000 € y donde participaban 146 parejas. Aquí no podría jugar. Es cuestión de confianza. Y cuestión de responsabilidad. Responsabilidad para con el resto de las parejas que no pretenden ser profesionales de los torneos de mus, aunque les encante jugar un torneo. En realidad el mus te ofrece, entre otras cosas, la posibilidad de superarte. Cuando se practica el mus-competición se pone en marcha no solo el azar. Interviene tu agilidad mental, una buena dosis de psicología y una gran estrategia. Unir todos estos factores requiere un gran esfuerzo y mucho tiempo de aprendizaje, en realidad es una meta sin final. (un viaje sin fin) Hemos organizado torneos para organizaciones no gubernamentales como O Belen o UNICEF, también para particulares y municipios. Posiblemente en esto también funcione el principio de confianza. Pretendemos hacer unos torneos donde prime el buen ambiente, donde no sea obligatorio barajar las cartas al contrario, donde la organización responda con eficacia ante cualquier contingencia, donde el jugador sea lo primero y único punto de referencia. Para ello contamos con la colaboración de los jugadores. Con su educación. Con su saber estar, tanto al ganar como al perder. Con su confianza y también con sus críticas. En definitiva, los torneos no son nuestros ni los hacemos nosotros. Son de los jugadores y serán lo que ellos quieran que sean. José Jódar

Dios dijo
Hola
Estoy contigo que las buenas artes, las buenas formas, la confianza, la educación... es el sentido de este juego que para mi es eso, es como tú dices "el juego limpio debe imperar en toda competición.
Saludos
11 Abril 2008 | 02:30 PM